LOVER OF A GHOST
25 DE FEBRERO, 2026
CATARSIS DE LA NUEVA ERA.. Vivimos en una época donde el rock y el metal actuales (como la mayoría de los géneros), después de cierto lapso de tiempo, tienden a ser presa de la monotonía: bandas de todos lados sonando igual. Y tal vez el problema no es ese, tan solo es “lo que vende”, “lo que funciona”, “lo que gusta”. Este no es el caso…
Nacida como Vira Armas, Violent Vira publicó su primer álbum de estudio el pasado 14 de noviembre del 2025 a través del sello Mom+Pop Music, en alianza con su propia marca Violent IP. La artista, con raíces méxico-estadounidenses, podría definirse como un personaje; un concepto que busca (de forma poética) redimir el sueño de un amor no correspondido en una ilusión (un fantasma). En “Lover of a Ghost”, los noventa no han muerto y viven más allá de las voces rasgadas o el sonido post-grunge; es, en realidad, un drama psicológico moderno: música con alma para las nuevas generaciones.
Catorce piezas y casi cuarenta y siete minutos de duración. Este álbum apertura de forma sutil con su “Intro” de 1:27 minutos. En “Missing Posters”, el monstruo sentimental nace y comienza a evolucionar: melancolía absoluta. En “Burn Me with a Bible” (con poco más de diez millones de reproducciones en Spotify), se suplica redención. “Eat”: aquí la densidad se hace presente y explota en melodía. “Indie” continúa con la energía de la anterior, dinámico. “Common Decency” evoca a un grande, sabe a Deftones en la adolescencia. “Lil Crush” nos regala un fabuloso grito desgarrado. “Wave in The Monitor” se siente más cadencioso; sin embargo, rompe de forma efectiva ese paso y nos regala energía estridente. “Interlude” que, sin redundancia, da paso a una nueva etapa del álbum. “Saccharine” (más de 23 millones de reproducciones) es sin duda la pieza más pesada, un golpe directo que se alcanza en la cumbre de la obra. “Trap Nest”, una declaración cubierta de pesadez. “S.E.X. Narcissist”, una pieza explícita de romance sadomasoquista. “You Promised” se siente como un trayecto en carretera a altas horas de la noche. Finalmente, “Chasing Ghosts”, una pieza melancólica pura que combina todo lo anteriormente expuesto y finaliza de forma suave y abrupta.
Después de muchos sencillos, como “God Complex” y “Tarantula Girl”, Vira decide no hacer una simple compilación y, en cambio, entrega un trabajo sólido y maduro que sirve como punta de lanza para una exitosa carrera. Al momento, se encuentra recorriendo Estados Unidos y consolidando su salto al viejo continente con presentaciones confirmadas en Europa para este 2026. En este trabajo se hace notar la sinergia existente entre la mente maestra y sus músicos: Blank en la guitarra, Matt en el bajo y Anthony en la batería; un ensamble con una nitidez técnica que no deja espacio al error en la ejecución, logrando transmitir el mensaje intacto.